La ciudad de Puerto España, en Trinidad y Tobago, fue sede el mes pasado de una consulta regional titulada " Contribución de los líderes religiosos para el fin del SIDA para 2030 ". La Fundación para la Atención de la Salud del SIDA (AHF) coorganizó el evento de dos días, que reunió a 55 líderes de 14 países, junto con la Alianza Pancaribeña contra el VIH y el SIDA (PANCAP) y el Comité de Planificación de Líderes Religiosos.
Durante la consulta, el Dr. Kevin Harvey, Director Regional de AHF para la región del Caribe, pidió más acción por parte de las organizaciones religiosas para sofocar la propagación del VIH en la región.
“El Caribe sigue siendo la segunda región más afectada del mundo con una tasa de prevalencia del VIH estimada en 1.1 %, y recientemente se habla de que nos quedamos atrás y no mantenemos los avances de la última década”, dijo Harvey.
El ponente principal, el profesor Clive Landis, vicerrector de la Universidad de las Indias Occidentales, destacó la importancia del " tratamiento como prevención " y la necesidad de eliminar las barreras sociales que dificultan el acceso al tratamiento.
“Todos en la sociedad tienen un interés propio racional para eliminar el estigma y la discriminación a fin de crear un entorno de apoyo en el que las personas se sientan lo suficientemente seguras como para conocer su estado, tener acceso a ART [tratamiento antirretroviral] y lograr la supresión viral”, dijo Landis.
Al término de dos extensas sesiones de grupos de trabajo, los asistentes a la consulta redactaron 10 acciones futuras para contribuir a acabar con el SIDA para 2030 y cuatro métodos para su implementación.
Los líderes religiosos de cinco religiones diferentes utilizaron los objetivos establecidos en la Declaración Política de las Naciones Unidas (ONU), adoptada después de la Reunión de Alto Nivel para Acabar con el SIDA en junio pasado, como pautas para la acción.











