A medida que se inicia el proceso para nombrar al nuevo Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los Estados Miembros de las Naciones Unidas deben considerar un cambio en el liderazgo de la OMS, según la Fundación para la Atención de la Salud del SIDA ( AHF ), el mayor proveedor mundial de atención para el VIH/SIDA. El nombramiento del próximo Director General de la OMS está previsto para mayo de 2022, una vez que el actual director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, finalice su primer mandato a finales de 2021.
“Las circunstancias extraordinarias exigen un liderazgo extraordinario, por lo que necesitamos un nuevo candidato para dirigir la OMS. Al observar algunos de los errores más flagrantes en la respuesta global a la COVID-19, queda claro que seguir el mismo camino no acabará con la pandemia a corto plazo”, declaró el presidente de la AHF, Michael Weinstein . “Cuando miles de millones de vidas están en juego, un líder de la OMS debe estar libre de lealtades hacia nadie más que sus deberes para hablar abiertamente y hacer todo lo necesario para proteger la salud pública mundial. Lamentablemente, ese no ha sido el caso durante la pandemia actual”.
La crisis de COVID-19 ha demostrado que cuando la pandemia requería un liderazgo audaz y un pensamiento innovador, la OMS se vio envuelta repetidamente en la política y la burocracia internacionales, en lugar de implementar rápidamente medidas críticas de salud pública. Estos fracasos repetidos dejan al mundo vulnerable a emergencias de salud nuevas y en curso, a menos que se ponga a cargo de la OMS un líder independiente y proactivo.
“El mundo entero ha sentido las ramificaciones de la lenta respuesta a la COVID-19, pero el impacto económico y social a largo plazo en África será particularmente grave dada la actual escasez de vacunas”, dijo la Dra. Penninah Iutung, jefa de la Oficina de África de AHF. “Si queremos proteger verdaderamente la salud de todo el mundo, la OMS debe estar dirigida por alguien irreprochable que esté dispuesto a hablar sin importar las circunstancias. Los errores del pasado con el COVID-19 y otros brotes de enfermedades infecciosas durante la última media década dejan claro que la OMS debe cambiar de dirección”.
Las siguientes seis razones subrayan por qué la OMS necesita un nuevo Director General:
- La OMS retrasó la declaración de COVID-19 como una pandemia.
A pesar de la propagación de la COVID-19 a varios países, la OMS esperó hasta el 11 de marzo de 2020 para declarar la pandemia , 40 días después de haberla declarado una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII).
- Falta de transparencia sobre el origen del COVID-19.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, elogió repetidamente a China por actuar con rapidez y transparencia, a pesar de que negó a los científicos el acceso a datos vitales sobre los orígenes del brote.
- Incapacidad para movilizar y coordinar recursos para ayudar a los países de bajos y medianos ingresos.
COVAX prevé proporcionar suficientes vacunas para proteger al 20% de la población en 92 países de bajos ingresos, pero la OMS afirma que para detener la COVID-19, es necesario vacunar al menos al 70% de la población.
- Retrasos en las aprobaciones de vacunas.
La OMS tardó cuatro meses, hasta el 30 de abril, en autorizar la vacuna Moderna contra la COVID-19 para uso de emergencia, después de que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ya la hubiera aprobado para uso de emergencia.
- Falta de orientación autorizada para prevenir y responder a las crisis de salud pública.Sin una orientación constante de la OMS sobre la notificación de casos, las restricciones de viaje, el equipo de protección y el uso de diversos medicamentos como Ibuprofen o dexametasona, casi todos los países actuó por su cuenta, creando confusión.
- Fracaso en la implementación de propuestas anteriores para reformar radicalmente la OMS.
Tras el brote de ébola de 2013-2016 y otras emergencias sanitarias recientes, se elaboraron numerosas propuestas que solicitaban reformas en la OMS para estar mejor preparada para combatir las pandemias. Sin embargo, pocas reformas sustanciales llegaron a implementarse, lo que dejó al mundo vulnerable ante la COVID-19.
En la 75.ª Asamblea Mundial de la Salud, que se celebrará en mayo de 2022, los Estados Miembros tendrán la oportunidad de decidir quién dirigirá la OMS durante los próximos cinco años. Su elección deberá ser transparente y basarse en la trayectoria de la OMS y en si ha cumplido su misión de proteger la salud mundial. Si no lo ha hecho, como sugieren las pruebas, los Estados Miembros tienen la obligación para con sus ciudadanos de garantizar el nombramiento de un líder más capaz, dado que el mundo aún intenta hacer frente a la COVID-19. Los Estados Miembros pueden presentar los nombres de los posibles candidatos al Consejo Ejecutivo de la OMS hasta mediados de septiembre de 2021.












