
La Fundación para la Atención de la Salud del SIDA ( AHF ) elogió hoy a Merck y a Ridgeback Biotherapeutics por otorgar una licencia sin regalías para fabricar su medicamento antiviral contra la COVID-19, molnupiravir, en más de 100 países en desarrollo. La AHF insta a Moderna, Pfizer y Johnson & Johnson a seguir el ejemplo de Merck y otorgar voluntariamente derechos de fabricación y distribución sin regalías para sus vacunas contra la COVID-19, además de facilitar la transferencia de tecnología para expandir la producción de vacunas genéricas en todo el mundo.
«Si Merck puede otorgar una licencia voluntaria para su medicamento antiviral, también pueden hacerlo las tres grandes farmacéuticas que fabrican vacunas. Es hora de que dejen de mantenernos a todos como rehenes de su avaricia», declaró Michael Weinstein, presidente de la AHF . «El descarado lucro con la pandemia a costa de la salud pública mundial debe terminar de una vez por todas; es absurdo pensar que la pandemia desaparecerá a menos que hagamos todo lo posible para aumentar exponencialmente la producción de vacunas y garantizar su amplia disponibilidad en todo el mundo».
En octubre de 2021 , menos del 50 % de la población mundial había recibido al menos una dosis de la vacuna, y aproximadamente el 80 % de esas dosis se destinaron a personas de países de ingresos altos y medios-altos. Menos del 8.5 % de los 1.3 millones de habitantes del continente africano habían recibido siquiera una dosis.
Molnupiravir ha mostrado resultados prometedores en un ensayo clínico al reducir a la mitad el riesgo de hospitalización o muerte por COVID-19. Merck está buscando la autorización de uso de emergencia para el antiviral de la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA).
Merck y Ridgeback Biotherapeutics no percibirán regalías por las patentes mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) considere la COVID-19 una emergencia de salud pública internacional. Los derechos del medicamento estarán en manos del Fondo de Patentes de Medicamentos (Medicines Patent Pool), que podrá sublicenciarlo a fabricantes de genéricos aprobados por la OMS. Sin embargo, el Fondo de Patentes excluye a muchos países de ingresos medios gravemente afectados , especialmente en América Latina, como México, Chile y Colombia. Para aprovechar plenamente los beneficios potenciales del molnupiravir en la reducción de las hospitalizaciones y la mortalidad relacionadas con la COVID-19, los derechos para fabricar y vender el medicamento deben extenderse también a estos países de ingresos medios.











