
En un discurso pronunciado ayer en la Casa Blanca sobre la nueva variante de la COVID-19, Omicron, el presidente Biden reiteró en varias ocasiones la necesidad de vacunar a la población mundial para vencer la pandemia. La Fundación para la Atención de la Salud del SIDA ( AHF ) aplaude al presidente por enfatizar la necesidad de una respuesta global unificada ante la pandemia y su llamado a otras naciones para que intensifiquen el intercambio de vacunas.
“El presidente Biden dejó muy claro que compartir el excedente de dosis de vacunas es tanto una cuestión de seguridad nacional como una obligación moral. Ninguna nación existe aislada, y quienes están en condiciones de ayudar a sus vecinos deben hacerlo. Esa es nuestra única oportunidad de detener la proliferación de variantes nuevas y potencialmente más letales”, declaró Michael Weinstein, presidente de la AHF . “Nuestros aliados en Europa Occidental cuentan con reservas de vacunas tan grandes que caducan y terminan desperdiciándose. Mientras tanto, en África, solo el 11 % de la población ha tenido la oportunidad de vacunarse; se trata de un desastre humanitario totalmente evitable. A menos que nos comprometamos plenamente a vacunar a nuestro mundo como una sola comunidad global, la pandemia se prolongará, cobrándose millones de vidas más y afectando las economías, el crecimiento y la estabilidad de todos los países durante los próximos años”.
Hasta la fecha, Estados Unidos se ha comprometido a distribuir más de 1.1 millones de dosis de vacunas antes de 2023. Hasta el momento, se han entregado más de 245 millones de dosis a los países receptores y otros 26 millones están en camino. Se estima que las reservas de vacunas de Estados Unidos ascienden a 625 millones de dosis. En contraste, la Unión Europea cuenta con una reserva de 1.3 millones de dosis y solo se ha comprometido a distribuir 500 millones, de las cuales 100 millones se han enviado pero aún no se han entregado a los países receptores. En ambos casos, Estados Unidos y la UE han adquirido hasta ahora cantidades de vacunas muy superiores a las necesarias, equivalentes al 278 % y al 340 % de sus poblaciones, respectivamente.
A los pocos días del descubrimiento de Omicron, ya se ha detectado en 19 países , incluidos muchos de la UE, lo que demuestra que, con la limitada capacidad actual de secuenciación genómica y vigilancia epidemiológica a nivel mundial, las cuarentenas y las restricciones de viaje no son suficientes para prevenir la propagación de nuevas variantes. En este punto, nuestra mejor estrategia, además de un deber moral, es garantizar la vacunación mundial para proteger al mayor número posible de personas contra la COVID-19, para evitar que el virus mute sin control y corramos el riesgo de desarrollar cepas resistentes a la vacuna.
AHF lanzó en abril de 2021 la campaña internacional “Vacunad Nuestro Mundo” para promover el acceso global a las vacunas y la equidad en el acceso a ellas. Para obtener más información, visite www.vaccinateourworld.org.











