Los líderes de las Américas se reúnen esta semana en la Cumbre de las Américas en Los Ángeles, después de que la COVID-19 devastara una parte importante de la región con 1.3 millones de muertes solo en América Latina.
Para seguir luchando contra la pandemia actual y prepararse para futuras crisis sanitarias internacionales, la Fundación para la Atención Sanitaria del SIDA ( AHF ) insta a los líderes a trabajar para garantizar la equidad en los suministros para la pandemia, impulsar los esfuerzos de secuenciación genómica y fomentar una colaboración sincera y transparente en todos los asuntos de salud pública mundial, en particular en los brotes de enfermedades infecciosas.
“América Latina representa una parte significativa de las Américas y fue la región más afectada por la COVID-19 a nivel mundial. Los líderes deben aprovechar esta cumbre para priorizar cómo los países pueden cooperar más en toda la región para gestionar las respuestas a las pandemias”, declaró la Dra. Patricia Campos, Jefa de la Oficina de la AHF para América Latina y el Caribe. “La riqueza de una nación —o su falta— no debe determinar quién puede o no acceder a bienes o servicios de salud. Los líderes de las Américas deben comprometerse a crear una nueva Convención Mundial de Salud Pública que sea transparente, responsable y que beneficie y proteja a todas las personas”.
Hasta la fecha, el número de fallecimientos por COVID-19 en las Américas asciende a casi 3 millones de personas, si bien la Organización Mundial de la Salud estima que la cifra real es mucho mayor. Un nuevo y equitativo Convenio Mundial de Salud Pública reduciría el número de muertes evitables y garantizaría que insumos vitales como vacunas, equipos de protección personal, diagnósticos y tratamientos lleguen a quienes más los necesitan.












