En el Día Mundial de la Salud, que se celebra anualmente el 7 de abril, la Fundación para la Atención Sanitaria del SIDA (AHFLa Organización Mundial de la Salud aboga por la solidaridad mundial para combatir las enfermedades infecciosas e insta a los principales líderes mundiales —en particular a los europeos— a contribuir a su consecución impulsando un Acuerdo sobre Pandemias equitativo, que incluya un Anexo sobre Acceso a Patógenos y Distribución de Beneficios (PABS) vinculante y ejecutable. Sin equidad, no puede haber Acuerdo sobre Pandemias.
El Día Mundial de la Salud llega en un momento crucial para la gobernanza sanitaria mundial. El Acuerdo sobre la Pandemia, adoptado en 2025, no podrá firmarse hasta que se finalice el Anexo del PABS. Este anexo determina cómo los países comparten información sobre secuencias genéticas y muestras de patógenos, y cómo se comparten con el sistema los beneficios derivados de su uso.
«En un momento en que algunos de los países más ricos del mundo se están retirando del liderazgo en salud global, los líderes europeos, tanto a nivel nacional como de la Unión Europea, tienen una clara oportunidad y responsabilidad de dar un paso al frente», declaró Daniel Reijer, jefe de la oficina de AHF en Europa. «Europa siempre ha defendido la equidad y la solidaridad. Ahora es el momento de convertir esos valores en acciones concretas, apoyando un Anexo PABS sólido y vinculante que garantice que las herramientas para salvar vidas lleguen a todas las personas, en todas partes».
Ante la proximidad de la fecha límite de mayo de 2026 en la Asamblea Mundial de la Salud, la AHF, a través de su Instituto Mundial de Salud Pública, seguirá de cerca el desarrollo de las negociaciones, haciendo hincapié en que el Acuerdo sobre la Pandemia no puede avanzar sin el Anexo del PABS, que debe incluir disposiciones vinculantes y ejecutables que garanticen que quienes se benefician del sistema también contribuyan a él. Esto implica la distribución obligatoria de beneficios y la transferencia de tecnología pertinente mediante contratos vinculantes para los fabricantes participantes y todos los usuarios comerciales. Los beneficios deben incluir el acceso equitativo a vacunas, diagnósticos y tratamientos, licencias no exclusivas para fabricantes en países en desarrollo durante emergencias de salud pública y contribuciones financieras anuales.
AHF se opone a un sistema híbrido o de “doble vía” propuesto que permitiría a las empresas acceder a datos sobre patógenos sin obligaciones, lo que socavaría la distribución equitativa de beneficios y, en última instancia, debilitaría todo el sistema. Asimismo, subraya que la rendición de cuentas y la transparencia son esenciales para el buen funcionamiento del sistema. El registro de usuarios y la trazabilidad deben ser obligatorios para prevenir la explotación anónima, y la sociedad civil debe desempeñar un papel significativo en la supervisión para garantizar la equidad. Sin estas salvaguardias, un Anexo débil corre el riesgo de repetir los errores de la COVID-19: retrasar el acceso, agravar las desigualdades y socavar la seguridad sanitaria mundial.
Ante la inminencia de la pandemia, la AHF insta a los líderes europeos a proteger al mundo de las enfermedades infecciosas promoviendo la solidaridad global, poniendo fin a las demoras y logrando un acuerdo final que priorice la cooperación, la rendición de cuentas y el acceso equitativo para todos.
En el Día Mundial de la Salud 2026, AHF subraya que la solidaridad mundial debe extenderse más allá de las futuras emergencias de salud pública y abarcar los desafíos actuales de las enfermedades infecciosas, como el VIH y otras infecciones de transmisión sexual. El acceso equitativo a la prevención, las pruebas y el tratamiento sigue siendo una de las herramientas más eficaces para salvar vidas y prevenir nuevas infecciones en todo el mundo.










