El Grupo de Trabajo Técnico Latinoamericano, integrado por exministros de salud de la región, expertos en salud pública, epidemiólogos, académicos y representantes de la sociedad civil, publicó un nuevo comentario en The Lancet Argumentando que América Latina necesita urgentemente una plataforma regional de respuesta rápida para prevenir, prepararse y responder a las amenazas infecciosas. Lea el texto completo en The Lancet aquí.
El comentario, redactado colectivamente por el Grupo de Trabajo Técnico, toma como punto de partida el reciente brote de hantavirus asociado al crucero. MV HondiusAunque este episodio es epidemiológicamente distinto de la COVID-19 y no representa necesariamente un alto riesgo de una escalada importante, los autores argumentan que sirve como una prueba crucial de la capacidad de la región para coordinar respuestas a brotes emergentes.
“El hantavirus nos recuerda que las amenazas infecciosas no esperan a que los países estén completamente preparados. América Latina necesita mecanismos regionales que permitan actuar con rapidez, coordinar capacidades y traducir la evidencia técnica en respuestas oportunas”, afirmó la Dra. Patricia García, exministra de Salud del Perú y miembro del Grupo de Trabajo Técnico Latinoamericano.
El Grupo de Trabajo Técnico advierte que América Latina sigue estando subestimada en las agendas mundiales de seguridad sanitaria, a pesar de su alta exposición a amenazas zoonóticas, arbovirales y reemergentes, así como a factores estructurales como la movilidad transfronteriza, la alteración ambiental, el cambio climático y la fragmentación institucional. En la última década, la región ha enfrentado la aparición o reaparición de virus como el Zika, el chikungunya, la fiebre amarilla, el sarampión, el dengue y el hantavirus.
El mensaje central del grupo es claro: América Latina no puede seguir dependiendo únicamente de respuestas nacionales fragmentadas o marcos globales que no siempre se traducen en una implementación regional efectiva. La región necesita su propia plataforma para coordinar la vigilancia, la preparación, la respuesta transfronteriza, las redes de laboratorios y la producción regional de bienes esenciales para la salud.
“Como región, conocemos nuestras vulnerabilidades, pero también nuestras capacidades. El reto consiste en pasar de una coordinación declarativa a una plataforma regional con funciones claras, legitimidad política y capacidad operativa. La preparación para emergencias de salud pública debe construirse antes de las crisis, no durante ellas”, afirmó el Dr. Ariel Terrón, Director del Instituto Mundial de Salud Pública de la AHF para América Latina y el Caribe y miembro del Grupo de Trabajo Técnico Latinoamericano.
El comentario subraya que una plataforma latinoamericana no reemplazaría a la Organización Panamericana de la Salud, sino que podría complementarla al proporcionar capacidad regional centrada en la implementación, la coordinación transfronteriza y las respuestas adaptadas a las necesidades epidemiológicas, políticas e institucionales de América Latina.
Sin una arquitectura regional más sólida, concluye el Grupo de Trabajo Técnico, América Latina corre el riesgo de repetir el ciclo de pánico y abandono: respuestas urgentes durante las crisis, seguidas de una falta de inversión sostenida en capacidades estructurales para la prevención, la preparación y la respuesta.












