Miata Jambawai-Kaisamba Es la directora del programa nacional de AHF Sierra Leona. Su historia es la siguiente en nuestra serie “Yo soy AHF”, que presenta a empleados, clientes y socios excepcionales que hacen lo correcto para salvar vidas cada día.
Entrevistado por Diana Shpak, Punto focal de gestión del conocimiento, AHF Europa.
En abril de 2012, Miata Jambawai-Kaisamba se convirtió en la Directora del Programa Nacional de AHF en Sierra Leona. Creó el programa desde cero, con cero clientes, una sola sede y tan solo cuatro empleados. Bajo su liderazgo, se ha convertido en un programa nacional que atiende a cerca de 48 000 clientes en 48 sedes, con casi 100 empleados.
En la actualidad, AHF Sierra Leone es la mayor ONG proveedora de servicios relacionados con el VIH/SIDA en el país, y trabaja con el gobierno y socios en cuatro de las cinco regiones del país, prestando servicios a los principales hospitales y centros de tratamiento.
Su liderazgo se ha forjado a partir del conocimiento, la compasión, los sólidos valores familiares y un compromiso de toda la vida con la salud pública y el servicio en AHF.
La historia de Miata comienza lejos de Sierra Leona, en Belgrado, antigua Yugoslavia, donde nació mientras sus padres estudiaban en el extranjero. Tras finalizar sus estudios, la familia regresó a Sierra Leona, donde Miata creció como la mayor de tres hermanos. Recuerda su infancia como hermosa, cálida y llena de amor. Su familia no era rica, pero tenía todo lo que realmente importaba. En casa, cuatro valores marcaron su infancia: la fe en Dios, el amor, la honestidad y el respeto.
Debido al trabajo de su padre, Miata se mudó a diferentes regiones de Sierra Leona, donde cursó sus estudios en escuelas católicas del norte y el este del país. Posteriormente, estudió en la Universidad de Sierra Leona, donde obtuvo una licenciatura en Ciencias de la Salud y un diploma de posgrado en Medicina Comunitaria y Salud.
Tras finalizar sus estudios de posgrado, Miata comenzó su carrera en el Ministerio de Salud como Nutricionista Auxiliar, lo que marcó su primer paso en el servicio público. Posteriormente, trabajó casi 10 años en ActionAid International, donde ascendió de Oficial de Apoyo a Programas a Jefa de Programas. Luego obtuvo una maestría en salud pública en la Universidad de Leeds, en el Reino Unido, antes de incorporarse finalmente a AHF.
La trayectoria de Miata en el ámbito de la salud pública fue profundamente personal, marcada por su sueño de estudiar medicina y la dolorosa pérdida de su hermana menor. Esa experiencia marcó un antes y un después, impulsándola hacia la salud pública para llegar a familias, comunidades y sistemas, prevenir el sufrimiento y generar un impacto positivo a mayor escala.
Un capítulo que Miata no puede omitir en su historia de vida es la guerra civil de Sierra Leona, que duró 11 años y comenzó cuando aún estaba en la universidad. Esta guerra forjó su resiliencia, su valentía y su comprensión del servicio bajo presión. Mientras muchos huían, Miata optó por quedarse y apoyar a las familias y comunidades desplazadas en crisis, convencida de que Sierra Leona podría reconstruirse gracias a quienes se negaban a rendirse.
Miata explica que el crecimiento de AHF Sierra Leona fue posible gracias a sólidas alianzas, un liderazgo que brindaba apoyo, un personal comprometido y la confianza con el gobierno y las comunidades.
“Nuestra relación con el gobierno es muy, muy buena. Tenemos desafíos, sí, pero siempre hemos podido superarlos de manera amistosa”, afirma.
Su propia trayectoria, desde la nutrición hasta la salud pública, cambió su perspectiva sobre el servicio, mientras que el apoyo de AHF, especialmente durante el brote de ébola en 2014, dio al equipo el coraje para seguir adelante y construir un programa que continúa transformando vidas.
Para Miata, las mayores barreras para acceder a los servicios de VIH en Sierra Leona siguen siendo el estigma y la discriminación, ya sea en las comunidades, los centros de salud o entre las propias personas. AHF Sierra Leona continúa llegando a zonas remotas y de difícil acceso, reduciendo el estigma mediante capacitación y apoyo legal, y acercando la atención médica de calidad a quienes más la necesitan.
“Vamos a comunidades a las que otras ONG no quieren ir”, dice.
Miata sabe que aún hay más personas a las que llegar, especialmente a través de iniciativas de pruebas más sólidas y un mayor alcance en las comunidades rurales.
Para ampliar sus servicios, Miata confía en que Sierra Leona necesita tanto recursos humanos como financieros. Para AHF, el crecimiento implica más que abrir nuevos centros; también significa mantener una atención de calidad.
“El trabajo de AHF se basa en la calidad; no se trata simplemente de abrir un sitio web.”
Detrás de su fortaleza profesional, Miata también encuentra apoyo en su familia. Es madre de dos hijos: Grace, de 18 años, que estudia medicina en China, y Samuel, de 14, que aún cursa la secundaria. «Cuando me siento frustrada, mi familia está ahí para motivarme y desafiarme».
Mirando hacia atrás, espera que la gente recuerde la transformación y cómo AHF la ayudó a crecer en confianza y liderazgo.
“Si hay algún legado que deje, es cómo ayudé a construir un programa desde cero hasta donde estamos hoy.”
En junio de 2023, Miata fue ascendida a Directora del Programa Nacional.
Ella reconoce que incluso los capítulos más difíciles tuvieron un propósito. La guerra la puso a prueba, pero también la preparó para el liderazgo, la salud pública y la labor de reconstruir vidas a lo largo de su vida. Su historia no es solo de supervivencia; es la de elegir quedarse, servir y saber que, incluso en los momentos más oscuros, un país puede reconstruirse gracias a quienes se niegan a rendirse. Sobre todo, está agradecida por la vida, la familia y su trabajo con AHF, que le da sentido a su vida al ayudar a las personas a recibir atención, recuperar su dignidad y reintegrarse a la sociedad.















